Rissani, la interesante ciudad de Marruecos: famosa por su historia, zocos y ‘parking’ para burros
Fotos: Yéssica Salazar
Si pensabas que solo los coches merecen un buen lugar para aparcar, es hora de replantearte tus prioridades.
En Rissani, una pintoresca ciudad marroquí que se encuentra muy cerca del majestuoso Erg Chebbi, los burros han tomado el control del ‘parking’ en el zoco. Sí, leíste bien: ¡aquí los burros son los auténticos reyes del aparcamiento y la movilidad!
Rissani no es simplemente un destino, es una cápsula del tiempo. Esta ciudad, situada en la provincia de Er Rachidia, se asienta en la frontera del desierto y ofrece un mercado (zoco) que se celebra tres días a la semana: martes, jueves y, sobre todo, domingos. Los domingos se transforman en un importante punto de encuentro, donde la tradición se respira con cada aroma a especias, el murmullo de las negociaciones y la algarabía de locales y nómadas del Sáhara que se dan cita para comprar, vender y, por qué no, intercambiar alguna que otra anécdota.
Fotos: Yéssica Salazar
El auténtico zoco: más allá del turismo
A diferencia de los mercados turísticos llenos de souvenirs y cámaras fotográficas, el zoco de Rissani es un lugar genuino donde la vida cotidiana se expresa sin filtros. Aquí, la dinámica es diferente:
Transporte tradicional: El burro, más que un simple animal de carga, se ha convertido en el medio de locomoción preferido para llegar al zoco. Estos animales, tan parte del paisaje como las dunas, se han ganado un lugar especial en la historia y el humor local.
Negocios a la antigua: Frutas, especias, productos tradicionales del cuerpo y más se comercian en un ambiente de verdadero regateo. Los vendedores y compradores interactúan de una manera tan auténtica que uno puede casi oír el eco de las antiguas caravanas que cruzaban el desierto en tiempos pasados.
Fotos: Yéssica Salazar
Curiosidades y anécdotas que te harán sonreír
El ‘parking’ de burros: En Rissani, ver a un burro aparcado junto a un puesto es tan común como ver un taxi en una gran ciudad. Estos simpáticos compañeros de viaje nos recuerdan que, en ocasiones, la modernidad y la tradición conviven de formas inesperadas.
Mercado de domingo: Lejos de ser una simple atracción turística, el domingo en el soco es el día en que el espíritu local se desata. Aquí, el visitante curioso se verá inmerso en un torbellino de aromas, colores y conversaciones en árabe, bereber y, por supuesto, un toque de humor espontáneo.
Encuentros nómadas: El zoco se transforma en un auténtico cruce de caminos para los nómadas del Sáhara, quienes, al igual que antaño, se reúnen para intercambiar mercancías y noticias. Este ambiente es un recordatorio viviente de la rica historia de comercio y encuentros culturales que ha definido la región.
Rissani: Un destino para el alma aventurera
Si buscas un destino donde la historia se sienta en el aire, donde cada esquina cuenta una anécdota y donde hasta los burros tienen historia que contar, Rissani es tu parada obligatoria. Este lugar, a medio camino entre la tradición y el bullicio del presente, te invita a desconectar de la rutina y a sumergirte en una experiencia de viaje auténtica, salpicada de humor y magia desértica.
Fotos: Yéssica Salazar
En Rissani, el pasado y el presente se dan la mano en un baile caótico y encantador, recordándonos que, a veces, la mejor forma de moverse es sobre cuatro patas y con una sonrisa.