Ataques de pánico en el avión: ¿Cómo controlarlos y disfrutar del vuelo?
Subirse a un avión debería ser sinónimo de aventura y emoción, pero para quienes padecen aerofobia, el miedo a volar puede convertirse en una experiencia aterradora.
La sensación de falta de control, las alturas y la posibilidad de turbulencias pueden desencadenar ataques de pánico en pleno vuelo. Sin embargo, con algunas estrategias, es posible gestionar la ansiedad y convertir el viaje en una experiencia más llevadera.
¿Qué es la aerofobia y por qué provoca ataques de pánico?
La aerofobia es el miedo irracional a volar. Aunque cada persona experimenta la ansiedad de forma diferente, los ataques de pánico suelen manifestarse con taquicardia, sudoración, mareo y la sensación de estar en peligro inminente.
En el caso de los aviones, el problema es que no hay posibilidad de escapar, lo que puede agravar la angustia. Sin embargo, es importante recordar que un ataque de pánico, aunque incómodo, no pone en riesgo la vida.
Estrategias para calmarse durante el vuelo
Si en algún momento la ansiedad se apodera de ti en el avión, estos consejos pueden ayudarte a controlarla:
✅ Respira de forma pausada y profunda
Inhala lentamente por la nariz, sostén el aire unos segundos y exhala suavemente por la boca. Esta técnica evita la hiperventilación y ayuda a relajar el cuerpo.
✅ Usa la imaginación a tu favor
Visualiza escenas placenteras, como el destino al que viajas, las actividades que harás o un paisaje relajante. Esto desvía la mente del miedo y genera calma.
✅ Habla con alguien
Conversar con tu compañero de asiento o con la tripulación ayuda a romper el ciclo de pensamientos negativos. Incluso puedes comentar que sientes ansiedad, sin vergüenza.
✅ Informa a la tripulación
Las azafatas no pueden administrar medicamentos, pero sí brindarte apoyo y explicarte lo que necesites saber sobre el vuelo, lo que puede generar tranquilidad.
✅ Recuerda que el ataque de pánico no dura más de 5 minutos
Aunque la sensación sea intensa, el cuerpo no puede mantener ese estado por mucho tiempo. La clave está en resistir sin caer en el pánico.
Turbulencias: ¿realmente son peligrosas?
Uno de los mayores temores de quienes sufren ansiedad al volar es la turbulencia, pero las estadísticas son claras: no representan un peligro real. Según la National Transportation Safety Board de EE.UU., entre 1980 y 2008 solo se registraron 298 heridos por turbulencias, la mayoría de ellos tripulantes que no llevaban el cinturón de seguridad.
Además, una encuesta sobre miedo a los aviones para un portal especializado en viajes en aviones, reveló que el 39% de los pasajeros temen que haya turbulencias, mientras que el 13% preferiría viajar con asistencia por si tiene un ataque de pánico.
Volar es una de las experiencias más seguras y eficientes para explorar el mundo. Aunque la aerofobia puede ser un reto, con preparación y estrategias adecuadas, es posible disfrutar de cada aventura sin que el miedo tome el control. ¿Listo para despegar?