¿Por qué Haití y República Dominicana son tan diferentes si comparten la misma isla?

La República Dominicana ha sabido aprovechar su potencial, pero al otro lado de la frontera, Haití enfrenta una crisis perpetua. ¿Cómo es posible tanta diferencia en un mismo territorio?

La división de la isla de La Española se remonta al siglo XVII, cuando Francia y España se repartieron el territorio. Mientras la parte oriental, hoy República Dominicana, se desarrollaba bajo la influencia española, la parte occidental, Haití, se convirtió en una de las colonias más ricas del mundo gracias al azúcar, pero también en una de las más explotadas.

En 1804, Haití protagonizó la primera revuelta de esclavos exitosa, convirtiéndose en la primera república negra independiente. Sin embargo, su victoria vino con un precio: Francia le impuso una deuda de compensación que hipotecó su futuro económico. Por su parte, República Dominicana, tras un breve período de ocupación haitiana (1822-1844), forjó su propia identidad y desarrolló una economía más diversificada.

Factores económicos y políticos

La República Dominicana ha sabido convertir el turismo en el motor de su economía. Con inversiones extranjeras, en especial españolas, ha consolidado destinos como Punta Cana, convirtiéndose en la joya del Caribe.

Mientras tanto, Haití, azotado por golpes de Estado, corrupción y desastres naturales como el devastador terremoto de 2010, ha visto su economía desplomarse. Hoy es el país más pobre de América.

Actualmente, República Dominicana es el destino más visitado cada año en el Caribe, y en 2024 superó su récord turístico con 11 millones de visitantes. El turismo representa un 15% del PIB y genera más de un millón de empleos.

La frontera que lo dice todo

La diferencia entre ambas naciones es visible desde el espacio: del lado dominicano, bosques y tierras cultivadas; del lado haitiano, deforestación extrema. Haití ha perdido el 98% de su cobertura forestal, agravando su vulnerabilidad ante huracanes y sequías.

Para frenar la migración haitiana, el gobierno dominicano construye una verja de 164 kilómetros a lo largo de la frontera. A esto se suman tensiones recientes por la construcción de un canal en el río Masacre.

El futuro: ¿puente o barrera?

Mientras República Dominicana sigue atrayendo inversiones y batiendo récords turísticos, Haití se hunde en una crisis humanitaria. Sin estabilidad política ni infraestructura, su desarrollo sigue siendo un reto monumental.

La pregunta sigue en el aire: ¿es posible cerrar la brecha entre ambos países o seguirá creciendo la división?

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